Cuando miré al otro lado de la calle, vi a mi profesor y ese insoólito árbol-semáforo que señalaba todas las órdenes posibles al mismo tiempo, el arbol estaba siempre con alguna luz encendiday los coches siempre ovedecian sus ordenes. Un día me encontre con mí amiga Elisa que me pregunto si estaba bien y yo le dije:
-No, me siento mal porque ese árbol-semáforo controla a los veiculos.
Pero entonces a Elisa se le ocurrio una gran ídea, no me lo conto, pero a la mañana siguiente fuí a ver el árbol y entonces no estaba.
Fuí a hablar con Elisa y me dijo que él alcalde quitaria el árbol-semaforo si ayudabamos en la veneficencia.
Recaudamos mucho dinero y él alcalde retiro el árbol, y yo me alegre mucho.