
Tenia ante mí el mapa de la isla. Sólo me preocupaba una cosa: ese maldito dragón que la rodeaba y que, segun decían, se tragaba a todo aquél que intentara acercarse a ella...
Creía que era imposible, un obstáculo hacia el tesoro que estaba en aquella isla.
Pero entonces vi un cañon, con bolas de cañon y se me ocurrió que podía lanzarme con el cañon hacia la isla del dragón. Luego, al llegar a la isla, me puse a buscar el tesoro y cuando empecé a cavar por el lado SUR de la isla y encontré el tesoro, el dragón me vió y me empezó a persegúir, pero lo despiste y me fui con el botin.
FIN
Me a gustado mucho pero muy corto no tiene importancia pero me gusta si haces cuentos así voy
ResponderEliminara tener que entrar a tu blog mil veces al día sigue así.